viernes, 14 de diciembre de 2007

Televisión


Caja maldita

que me invades con tu guerra de colores

que me dejas vulnerable ante la arremetida del capitalismo.

Me dejas como idiotizado

con tanta publicidad sobre el auto que jamás me compré.




Nuestra relación tiene que llegar a su fin.

Ya basta, de sueños de neón...

Ya basta, de programas compulsivamente adictivos...

Ya basta, de luces que nunca fueron luces...

Ya basta, de tu vida de papel...

Ya basta, de modelos de plástico...

Ya basta, de emular la realidad...



Quiero terminar contigo

sin embargo, me tienes atado a un sillón y a un control remoto.

Las despedidas nunca han sido fáciles,

pero tus días están contados; como le pasó a tu amiga la radio.

Pasarás a la historia como un medio comunicativo que persuadió multitudes

Moviste masas sociales; grupos políticos; y muchas generaciones de descerebrados.

No obstante, tu revolución ya pasó

Tu minuto de fama culminó

Con el despertar de una comunicación innovadora

En la cual el receptor es emisor y viceversa.




Tu imperio de tubos y circuitos integrados

ya es parte de los museos

que relatan un pasado;

de penas, angustias, tristezas

perezas, soberbias y venganzas.

¡Qué escondes insidiosamente bajo tus colores y escala de grises!

Nadie lo sabe…

1 comentario:

Jorge dijo...

tú tambien serías un decerebrado, todo aquello que se usa en exceso es nosivo, además "la tele" coarta el rasciocinio del hombre, por eso optè por no tener este elemento, y estar en silencio, claro que de la radio no "presciendo" ya que hay estaciones que dan paso para la reflexión.